Tecnicas de Natación: La Técnica de Rolido

Tecnicas de Natación: La Técnica de Rolido

Biomecánica de la técnica de rolido

La técnica de rolido es una de las acciones biomecánicas más importantes a la hora de practicar natación, ya sea en el estilo de crol como en espalda. Muchos de los practicantes de esta modalidad, lo realizan sin ser conscientes de ello, o simplemente, no lo llevan a la práctica, por lo que el nado se convierte en una actividad más compleja de lo que es realmente. Conocemos la definición del rolido como:

giro alternativo hacia izquierda y derecha sobre el eje longitudinal de nuestro cuerpo, de unos 45º de la línea de la superficie del agua y la de nuestra vertical. Este giro, no consiste solamente en un giro específico de torso y cabeza, sino que el movimiento debe partir de cintura y caderas, con lo que conseguiremos un giro completo de todo el cuerpo.

Tecnica de rolido

Tecnica de rolido

Beneficios de la Técnica de Rolido:

La realización de ese giro, nos permite una serie de beneficios que nos facilitan el nado:

  1. Facilita la respiración.

Con el giro del cuerpo, sacamos el hombro del agua, y sin que exista un movimiento forzado del cuello que podría ocasionarnos alguna lesión, la boca sale a la superficie del agua. Es importante practicarlo desde las etapas iniciales del nado, o no podremos coordinar el gesto de la respiración con el nado.

  1. Menor superficie de rozamiento.

Al sacar un hombro del agua en cada brazada, el contrario se hunde, por lo que obtenemos una posición más hidrodinámica, disminuimos la superficie de rozamiento y obtenemos un desplazamiento más efectivo.

  1. Mayor alcance de brazada y mejor tracción.

Al poder realizar una brazada más profunda, obtendremos mayor recorrido de la misma, además de poder apoyarnos en bloques de agua más alejados de nosotros, los cuales tendrán menos turbulencia, lo que hace que la tracción de la brazada sea más efectiva.

  1. Recobro más alto en crol.

Cuando sacamos un hombro del agua, conseguimos que en el recobro podamos llevar el codo más alto, así nuestra mano puede desplazarse hacia adelante sin romper la superficie del agua, consiguiendo a la vez poder realizar la entrada de la mano en el agua por delante de la cabeza.

En definitiva, el rolido nos facilita la respiración, disminuye el rozamiento y favorece la brazada, por lo que hacemos el nado más eficiente, o lo que es lo mismo, conseguimos mayor desplazamiento con menos esfuerzo.

Os animo a todos que lo practiquéis con ejercicios de nado lateral en progresión, tanto a un lado como a otro, hasta que consigáis automatizarlo.

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Miguel A. Alcón Villega

Licenciado en CC. De la Actividad Física y el Deporte

Entrenador personal y técnico Viding La Rosaleda