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Biomecánica del pie en el pádel. Desplazamiento y «Juego de Pies»

El creciente interés  que ha despertado el pádel en los últimos años ha supuesto un  aumento exponencial del número de practicantes de dicha actividad deportiva, arrancando la práctica de esta disciplina en muchas ocasiones sin supervisión de profesional especializado. Esto unido a la  escasa información que se tiene de la técnica en el inicio de este deporte, da lugar a la aparición de lesiones debido a gestos deportivos inadecuados.

Biomecánica en el Pádel

La biomecánica estudia y analiza la práctica deportiva con el fin de obtener una mayor eficacia, mejorar el rendimiento del individuo y a su vez, prevenir lesiones.

El pádel es un deporte que requiere  movimientos explosivos, cambios de dirección, desplazamientos y a veces giros bruscos. Con esta definición, vamos a desarrollar una serie de cuestiones de interés general.

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes y zonas más afectadas en el Padel?

Basándome en mi experiencia clínica y como objeto de estudio biomecánico, en función de los movimientos más requeridos en el terreno de juego, son los desplazamientos (laterales y frontales)  y “el juego de pies” (entendemos juego de pies como los desplazamientos que realiza el jugador sobre la superficie de la pista y que determina la distancia ideal de colocación del cuerpo para realizar el impacto )  los que con gran frecuencia ocasionan lesiones, siendo las articulaciones de tobillo y pie las más comprometidas. Se observa un mayor porcentaje lesional en el miembro inferior en contraposición a la creencia popular de que al ser un deporte de raqueta o pala, sea el miembro superior el que más sufre.

Tipología lesional basada en la biomecánica del pie y los principales gestos en el pádel

La falta de coordinación, precisión y velocidad en los desplazamientos y en “el juego de pies” afectan a la ejecución en el golpe de pelota, ya sea por una mala técnica, una velocidad inadecuada o por un déficit de control del pie en los diferentes requerimientos del juego.

Aun teniendo  una  técnica de golpeo refinada, no entrenar adecuadamente y no realizar la práctica deportiva de forma habitual se refleja en la calidad y eficacia sobre la pista.

Durante los desplazamientos en el pádel, la zona que realiza un mayor apoyo es el antepié (parte anterior del pie formado por el metatarso y las falanges) observando un aumento de presión en el mismo. La velocidad a la que se realizan los desplazamientos es directamente proporcional a la presión en dicha región anatómica, es decir, a mayor velocidad de ejecución, mayores  picos de presión,  minimizando el contacto del pie sobre la pista. El  aumento de carga en esta región por los continuos saltos y apoyos da lugar a una sobrecarga de la planta del pie pudiendo propiciar lesiones tales como fascitis plantar.

También son frecuentes las roturas fibrilares o desgarros de los músculos soleo y gastrocnemio (en particular el gemelo interno) por una sobresolicitación de dicha musculatura. Son los gestos de arrancada y frenada los que principalmente evidencian este tipo de lesiones. Un ejemplo característico sería una arrancada brusca desde el fondo de la pista en la jugada de dejada de volea.

Asimismo, los giros de dirección de la articulación del tobillo asociados a un mal deslizamiento en la pista, son riesgos potenciales de padecer un esguince. Podemos observarlo cuando devolvemos una pelota de la pared  a la red o cuando iniciamos el salto para rematar cuando la pelota viene alta. Así pues, también influyen en la puesta en tensión del aparato ligamentario los desplazamientos laterales y determinadas fases del juego de pies tales como el paso de cruce lateral o paso de shuffle lateral.

¿Cómo podemos prevenir la aparición de dichas lesiones en el Pádel?

Una adecuada higiene postural: con las piernas ligeramente flexionadas y con el peso del cuerpo propulsado hacia delante, sobre las puntas de los pies, manteniéndonos dinámicos dentro de la pista.

Un entrenamiento específico neuromuscular y propioceptivo prestando especial interés a las articulaciones más afectadas (pie y tobillo) y centrándonos en los movimientos de juego de pies y desplazamientos. Es de vital importancia realizar un trabajo excéntrico de la cadena posterior de los miembros inferiores y entrenar la musculatura flexora plantar para evitar en un futuro la aparición de patologías.

El uso de un calzado deportivo adecuado: los pies soportan grandes cargas mecánicas, por tanto es necesario garantizar la protección del pie y  cumplir con las funciones más importantes en la práctica de este deporte como son la amortiguación, adherencia, sujeción y estabilidad. Deben ser confortables permitiendo cierta flexibilidad al jugador en los desplazamientos laterales y giros de pivote.

Con respecto a la suela

La suela: su función principal es la adherencia a los diferentes terrenos. Encontramos dos subtipos según el tipo de terreno:

  1. césped artificial con poca arena: multitacos y punto de pivote (encargados de facilitar los giros). Estos  se suelen encontrar debajo de la cabeza del primer metatarsiano
  2. césped artificial con mucha arena: surcos longitudinales (favorecen el agarre)

En cuanto al material de la suela no debe ser excesivamente blando puesto que podría provocar lesiones del aparato locomotor y un desgaste precoz de la zapatilla.

suela de zapatilla para padelzapato de padel

 

Realización de un estudio biomecánica de la pisada

estudio biomecanico del padel-Una opción interesante a tener en cuenta es la realización de un estudio biomecánico de nuestra pisada el cual analiza y evalúa el pie en posición estática y dinámica (fases de la marcha y carrera).Nos proporciona información del tipo de pisada, morfología del pie y alteraciones de la estabilidad entre otras. A su vez, nos da información de cómo afecta a otras partes del cuerpo (rodilla, cadera, columna) y a nuestra postura. Dicho estudio puede completarse  con una adecuada exploración articular y muscular del miembro inferior.

En caso de desequilibrios de estabilidad podal y postural, debemos contemplar la posibilidad de adaptar una plantilla personalizada al calzado  tras un estudio biomecánico del pie.

Autora: Laura Gazzo Cuenca. Fisioterapeuta.

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Tendinitis del tibial posterior

Dolor en la zona de la tibia y estudio biomecánico

TIBIAMuchas veces en la consulta, se presentan pacientes, la gran mayoría corredores o ciclistas con un dolor, que cursa de moderado a agudo en la zona maleolar tibial, e incluso dicho dolor se irradia a la parte posterior de la pierna, por lo que podemos estar ante una tendinitis o disfunción del tibial posterior y aquí, la figura del Podólogo y el estudio de la Biomecánica tiene mucho que decir.

El tibial posterior es un musculo cuyo origen está en la zona posterior de la tibia y peroné en su plano más profundo, su inserción pasa a través del maleolo interno por su parte posterior y se ancla al escafoides, con expansiones a II , III cuña y bases del II,III y IV metatarsiano.

Básicamente ayuda a mantener el arco plantar, el exceso de pronación y ayuda al despegue del pie cuando mantenemos contacto con el suelo, en descarga lleva el pie en flexión plantar e inversión.

Esta patología es muy común en corredores por su acción de choque contra el suelo repetitivo y en ciclistas con gran componente pronador. Su sintomatología pasa por 4 fases:

  • Primera fase: Asintomático, pese a que haya una predisposición estructural de pie con componente pronador.
  • Segunda fase: Tendinitis (inflamación aguda del colágeno que compone el tendón) o tenosinovitis ( liquido dentro de la vaina que conforma el musculo). Se produce con ligera debilidad.
  • Tercera fase: Tendinosis ( Rotura parcial del tendón). Se presenta en grandes pronadores, por lo que ya supone una disfunción importante.
  • Cuarta fase: Impotencia funcional fuerte.

Estudio Biomecánico de la Pisada

ESTUDIO DE LA PISADA
ESTUDIO DE LA PISADA

Al realizar un Estudio Biomecánico de la pisada y miembros inferiores podemos determinar la patología o su predisposición a ella. Para ello valoramos a nivel articular y muscular ambas piernas y pies, vemos rotaciones articulares, angulaciones , realizamos test clínicos ( heel rise) y valoraciones dérmicas ( hiperqueratosis de primer radio por sobrecarga funcional del extensor).

También el estudio Baropodométrico nos indicara cada centro de gravedad y presiones de ambos pies, siendo indicativo de lesión si este está desplazado hacia su zona medial y anterior.

ESTUDIO BAROMETRICOComo tratamiento conservador se realiza ortesis cuya función será controla esa pronación, y dar soporte a la insuficiencia del primer radio, controlando el arco plantar y ayudando a la propulsión en el despegue de la carrera o del pedaleo en el caso del ciclista. El material de dichas plantillas se determinará en función de factores como estatura, peso, distancia a recorrer, tipo de zapatilla de running o ciclista, tipo de cala, etc,.

Todo esto se recomienda combinarlo con sesiones de Fisioterapia, ya que la recuperación de la lesión será mucho más rápida y eficaz, por lo que completaríamos al 100% el tratamiento.

ESTUDIO DE LA PISADA CORREDOR ESTUDIO DE LA PISADA CICLISTA

José Daniel Mateos Muñoz – Director de Clínica Aljasalud

Es podólogo de la Unidad de Biomecánica del Deporte del Hospital Victoria Eugenia de Sevilla y podólogo experto en Biomecánica Deportiva.

 

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Biomecánica e insuficiencia funcional 1º radio

Periostitis tibial y estudios biomecánicos

Entendemos por primer radio el complejo articular formado por 1º cuña + 1º metatarsiano + falange proximal del 1º dedo (algunos autores también incluyen los huesos escafoides y astrágalo).

estudio de la pisada pieEn los estudios biomecánicos de la pisada es sumamente importante valorar el comportamiento de este complejo articular que nos permite tanto adaptarnos a terrenos irregulares gracias a su flexibilidad, como facilitar el despegue del pie rigidificando la estructura.

Lesiones como la periostitis tibial (inflamación y /o degeneración del periostio: envuelta del hueso llamado tibia + alteración directa o indirecta del músculo tibial posterior) son ocasionadas en su mayoría no sólo por un aumento excesivo de carga e impactos reiterados sino como consecuencia de una mala biomecánica (hiperpronación en fase de medioapoyo principalmente) o gesto técnico erróneo producto de descompensaciones musculares o alteraciones articulares que generan por ejemplo, insuficiencia funcional del primer radio en fase de despegue.estudio de la pisada plantilla

 Músculos como el tibial posterior o los flexores corto y largo del primer dedo son responsables directos del mantenimiento del arco plantar. Estos músculos se insertan o están íntimamente relacionados con el 1º radio del pie, por lo que se antoja esencial un óptimo equilibrio entre todas las partes.

¿Cómo podemos saber si realizo un despegue funcional o no con mi antepié durante la actividad deportiva?

Basta con analizar la huella tanto en estática como en dinámica y observar el comportamiento de estas estructuras anatómicas. Acompañado siempre de una buena anamnesis y exploración manual para valorar movilidad y variantes anatómicas de esas estructuras. Pie griego, pie egipcio o pie cuadrado a grandes rasgos van a jugar también un papel determinante en la biomecánica del primer radio y del pie en general.

El calzado y un correcto gesto técnico deportivo también serán factores a tener en cuenta.

estudio de la pisada mapa de calorSi tienes lesiones del tipo periostitis tibial, sobrecarga recidivantes en la musculatura posteior de la pierna (gémelos, sóleo, etc) o lumbalgias bajas de repetición, deberías empezar a plantearte si tu primer radio es funcional a la hora de hacerle entrar en acción o no.

D. Manuel Pereira Domínguez.

Podólogo, Fisioterapeuta y Osteópata C.O. Experto en Biomecánica y Posturología Deportiva.       Director de Centros Clínica Global, Centro Médico Viding y Unidad de Biomecánica del Deporte del Hospital Victoria Eugenia de Sevilla. Docente del concepto Biomecánica Funcional Global.

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Correr Descalzo-Minimalismo-Barefoot Running.

Correr Descalzo, minimalismo, Barefoot Running, cualquiera de estos términos resulta válido para expresar esta forma de entender tu cuerpo y ponerlo en práctica durante la carrera. Cuando uno se adentra un poco más en este concepto, más que una forma de correr, se podría definir como una forma de vida: despertar tus sentidos mejorando tu propiocepción, minimizando impactos y acelerando procesos de recuperación en busca de nuevos límites físicos y psíquicos, todo ello iniciado desde los pies.

El objetivo no es correr descalzo, sino mejorar la forma de correr y con ello la posibilidad de desechar calzados deportivos actuales que quizás mermen nuestras capacidades sensitivas, optando por calzados más ligeros, flexibles, amplios, drop no superior a 4mm y sin soporte de arcos, que permitan una total movilidad del pie o hacerlo sin nada que evite el contacto directo de nuestra piel plantar con el terreno sobre el que nos desplazamos.

Estudio Biomecánico del Barefoot Running

En los últimos años he tenido la oportunidad de estudiar, analizar, tratar y validar en pacientes los efectos de esta corriente: mejora de la propiocepción, coordinación y desarrollo de músculos lumbricales e interóseos del pie que contrastaban en muchos casos con lesiones tipo metatarsalgias, periostitis tibiales y tendinosis. ¿Por qué estos contrastes en unos y otros?

Resulta imprescindible ser conscientes que para llegar a correr descalzo, existe un trabajo previo que requiere dedicación, análisis y estudio. Cuando vemos a un gimnasta profesional hacer ejercicios sobre una barra, anillas, potro o similar, parece estar volando debido a la naturalidad con la que ejecuta dichas figuras. No obstante, seguro que todos somos conscientes de la dificultad que acarrean estas maniobras y a ninguno se nos ocurriría colgarnos de una barra e intentar dar las mismas vueltas sin una preparación previa orientada por profesionales. ¿Por qué entonces sí está ocurriendo eso en el minimalismo?

Si me permitís una apreciación personal, el problema del minimalismo radica en que su extrema complejidad hasta alcanzar un estado de equilibrio se ve enmascarada por el hecho de que el gesto técnico resulta aparentemente sencillo.

¿Cómo no voy a ser capaz de correr descalzo y sobre la parte anterior del pie?

Al no ser ese el concepto, acabamos lesionándonos o simplemente perdiendo la paciencia, catalogando por tanto a este concepto como una simple “moda” sólo apta para cuatro “frikis” naturalistas.

Cada persona responderá y evolucionará de forma diferente al iniciarse en esta disciplina, pero se podría hablar de un período de varios meses y en determinados casos años hasta alcanzar una técnica adecuada. Repito, meses o incluso años. Eso no implica que las sensaciones y resultados aparezcan mucho antes, pero hay que ser pacientes y disciplinados.

Podríamos tomar como referencia la “Guía para correr descalzo-minimalista” elaborada por 2 corredores experimentados, los cuales merecen toda mi admiración y reconocimiento por su simplicidad y capacidad de transmitir al lector. Es por ello que la recomiendo encarecidamente a todo aquél que esté interesado en la materia (www.correrdescalzo.es/guia-para-correr-minimalista-y-plan-de-transicion-para-correr-natural-version-completa-ilustrada/). En ella se hace referencia a cómo iniciarse y qué técnica de carrera es la más adecuada, por lo que obviaremos este tema y nos centraremos en las 4 fases que establecen durante el proceso de adquisición de estas capacidades:

  1. Descubrimiento: conocer tu cuerpo y la forma en que se mueve. Requiere horas de estudio y análisis de conceptos teóricos que a continuación pondremos en práctica.
  2. Adaptación: hay que  romper el “silencio propioceptivo” que durante años nos ha ocasionado el calzado convencional.  Nacemos sin zapatos en los pies, ¿es necesaria tanta protección a todas horas? Ha llegado el momento de andar y correr descalzo, siguiendo una rutina y parámetros técnicos establecidos previamente bajo supervisión de profesionales en la materia.
  3. Transición: nuestros pies empiezan a despertar de su letargo sensitivo. Dominar el “pawback”, no estirar nunca a rodilla por completo , ejercicios como el “100up minor”, “100up major”, uso de calzado minimalista y validaciones constantes de si nuestra técnica de carrera es correcta nos irán acercando al cuarto y definitivo punto.
  4. Asimilación: tras meses de adaptación y transición, hay que preguntarse si todavía existen molestias a la hora de correr (si es que alguna vez las hubo).Fundamental saber diferenciar cuándo las molestias son producidas por la falta de adaptación muscular y cuándo se deben a una mala ejecución de la técnica de carrera. Las molesitas suelen ser debidas a un conocimiento erróneo de la técnica.

En definitiva: cualquier deportista debe ser consciente que toda actividad física supone un desgaste, una oxidación  y por tanto la posibilidad de lesionarnos. Este riego se minimiza cuando dicha actividad va precedida de conocimientos  y capacidades teorico-prácticas. Todo ello bajo la supervisión de profesionales especializados. Debemos formarnos al respecto pues las lesiones que presentará un corredor minimalista dista mucho de las de uno convencional y debemos conocer la esencia de esta técnica para su abordaje y tratamiento.

Manuel Pereira Domínguez.

Podólogo, Fisioterapeuta (colegiado 3.365) y Osteópata C.O. Experto en Biomecánica y Posturología.

Director de Centros Clínica Global, Centro Médico Viding y de la Unidad de Biomecánica Deportiva del Hospital Victoria Eugenia de Sevilla.